|
DOCTRINA
CATÓLICA
De los ángeles
De
los ángeles en general: su
existencia y naturaleza
- Estado
primitivo de los ángeles: la prueba – De
los ángeles buenos - Jerarquía
celestial - El
ángel custodio – De los ángeles
malos – Acción del demonio sobre los
hombres - Resumen
De
los Ángeles en general: su existencia y naturaleza
¿Cómo
sabemos que existen los ángeles?
Lo sabemos: 1º Por la Sagrada Escritura que nos habla a
menudo de los ángeles y de los demonios; 2º Por las enseñanzas
de la Iglesia, que lo ha definido articulo de fe en el cuarto
concilio general de Letrán, y en el concilio del Vaticano con
estas palabras: “Dios ha creado de la nada, desde el
principio de los tiempos, dos especies de criaturas, la
espiritual y la corporal, es decir los ángeles y el mundo”.
3º Por la creencia de todos los pueblos, que siempre y en
todas partes, han reconocido la existencia de espíritus
inferiores al Dios supremo, y que están en constantes
relaciones con el hombre y el mundo.
¿Expresa
la palabra ángel la naturaleza angélica?
La
palabra ángel, que significa mensajero o enviado,
expresa el ministerio, pero no la naturaleza del ángel.
¿Qué
es el ángel? El
ángel es un puro espíritu criado por Dios para su gloria y
servicio.
¿Qué
se entiende diciendo que el ángel es un puro espíritu?
Se
entiende que el ángel es una sustancia espiritual completa.
¿Por
qué se dice que el ángel es una sustancia espiritual?
Porque el ángel es una sustancia simple, inmaterial, dotada
de inteligencia y de voluntad. “¿Por ventura no son
todos ellos unos espíritus que ejercen su ministerio?”
(Hebr., I, 14)
¿Por
qué se dice que el ángel es una sustancia completa?
Porque
dicha sustancia no está destinada a entrar en un compuesto, a
diferencia del alma humana, que debe unirse a un cuerpo para
constituir al hombre.
¿No
han aparecido frecuentemente aquellos en forma humana?
Sí: pero no vivían realmente vida corporal, pues no tienen,
como el alma humana, la propiedad de vivificar la materia.
¿Por
qué se representan a menudo los ángeles sin cuerpo, con alas
y con cabeza de niño? Se
les representa: 1º sin cuerpo, para indicar que son puros espíritus;
2° con alas, para indicar su agilidad y prontitud en cumplir
las órdenes de Dios; 3° con cabeza de niño, para
representar su inocencia y perpetua juventud.
¿Es
más perfecto el ángel que el hombre?
El ángel, como más semejante a Dios, es más perfecto que el
hombre en su inteligencia, en su voluntad y en su poder sobre
la materia.
¿Por
qué es más perfecto en su inteligencia?
Porque
el ángel conoce la verdad sin razonamiento, por la contemplación
de las ideas que Dios grabó en su mente en el instante de su
creación.
¿Por
qué en su voluntad?
Porque la
voluntad del ángel se fija en el objeto de su elección
instantáneamente y de una manera irrevocable: no cabe en elle
ni deliberación ni inconstancia; y, como no tiene cuerpo,
tampoco puede tener movimientos de concupiscencia ni de cólera.
¿Por
qué es más perfecto en su poder sobre la materia?
Porque el ángel, con permiso de Dios, puede naturalmente
transportar los cuerpos con extrema rapidez tenerlos elevados
en el aire, hacer toda clase de aplicaciones de las fuerzas de
la naturaleza, producir luz, calor, electricidad y obrar sobre
los sentidos de imaginación del hombre. “Bendecid al Señor
todos vosotros, oh ángeles suyos, vosotros de gran poder
y virtud” (Salmo
CIJ, 20)
¿Cuáles
son los límites de las facultades angélicas?
1°
En cuanto a la inteligencia, el ángel no conoce los misterios
divinos, sino por revelación; no conoce los pensamientos íntimos
del hombre ni de los otros espíritus, y sólo puede
conjeturados mientras
no le sean manifestados; no conoce los acontecimientos futuros
que dependen de una voluntad libre, y, por tanto, no puede,
sin previa revelación, hacer verdaderas profecías. 2º
En cuanto a la voluntad, el ángel, antes de ser confirmado en
gracia, estaba sujeto a la trasgresión de la ley divina. 3º
En cuanto al poder sobre la materia, no puede hacer milagros
propiamente dichos.
¿Por
qué se hallan así limitadas las facultades angélicas?
Porque
son facultades de seres creados, y porque la omnisciencia, la
impecabilidad absoluta y la omnipotencia no pertenecen sino a
solo Dios. ^
Estado
primitivo de los Ángeles: La prueba
¿En
qué estado fueron creados los ángeles?
En
estado de inocencia, y dichosos con toda la felicidad que
convenía a su naturaleza.
¿Debían
permanecer siempre en este estado?
No:
pues estaban destinados para gozar de una felicidad
sobrenatural que consistía en la visión eterna de la esencia
divina, y en los goces inefables que produce esta visión.
¿Qué
medios tenían para conseguir esa felicidad? Varios
dones sobrenaturales que consistían en la gracia santificante
que los nacía partícipes de la naturaleza divina, y en gracias
actuales, necesarias para salir triunfantes de la prueba.
¿Se
les prometió la felicidad sobrenatural como
recompensa?
Sí:
cama verdadera recompensa, ya que debían merecerla cooperando
libremente a la gracia.
¿Cuál
fue la prueba de los ángeles?
La
prueba de los ángeles fue humillar su razón a la razón
de Dios, y someter su voluntad a la divina.
¿Tuvo
algún objeto especial la prueba de los ángeles?
Según
opinión de muchos teólogos, Dios les reveló el misterio de
la encarnación, y propuso a su adoración el Verbo hecho
carne.
¿Triunfaron
todos los ángeles de la prueba?
No:
uno de los caudillos de la milicia angélica, Lucifer --que
viene del latín “portaluz” (Luci - Ferre)--,
rehusó obedecer a Dios, y gran multitud de espíritus le
siguió en su rebelión.
¿De
qué especie fue el pecado de los ángeles rebeldes?
El
pecado de los ángeles rebeldes fue un pecado de soberbia.
“De la soberbia tomó principio toda especie de
perdición”
(Tob.,
IV, 14) –
“Tu soberbia ha sido abatida hasta los infiernos...¿cómo
caíste del cielo, oh lucero, tú que tanto brillabas por la
mañana..., que decías en tu corazón: Escalaré el cielo,
semejante seré al Altísimo”
(Isaías,
XIV, 11-14)
¿Qué
hicieron los ángeles buenos al ver la rebelión de los ángeles
malos? Salieron animosos
en defensa de los derechos de Dios. “A la blasfemia de
Lucifer: Semejante seré al Altísimo, respondió el arcángel
san Miguel: ¡Quién como Dios! Entre tanto se trabó una gran
batalla en el Cielo: Miguel y sus ángeles peleaban contra el
dragón; y el dragón con sus ángeles lidiaban contra él.
Pero éstos fueron los
más débiles, y
después no
quedó ya para ellos lugar ninguno en el Cielo”
(Apoc., XII, 7,
8)
¿Cuál
fue el castigo de los ángeles rebeldes?
1º La obcecación del espíritu. “Te arrojé del monte
de Dios, y a ti, oh querubín, te exterminaré... Se elevó tu
corazón por tu hermosura: por tu beldad perdiste tu sabiduría”
(Ezeq., XXVIII, 16, 17).
2º La obstinación de la voluntad
en el mal, por lo que se les llama ángeles malos. 3º
La exclusión de la mansión de la gloria. “Dios no
perdonó a los ángeles delincuentes, sino que
amarrados con cadenas infernales los precipitó
al tenebroso abismo, en donde son atormentados y
tenidos como en reserva hasta el día del juicio” (Salmo
LXXVII, 49). 4º
El tormento del fuego. “Apartaos de
mí, malditos, id al fuego eterno, que fue destinado para el
diablo y sus ángeles o ministros” (II
Pedro, II, 14). ^
De
los Ángeles buenos
¿Quiénes
son los ángeles buenos?
Los
ángeles buenos son los que triunfaron de la prueba y permanecieron
fieles a Dios.
¿Por
qué se llaman
espíritus bienaventurados? Porque,
desde que lograron la victoria contra los espíritus rebeldes
a Dios, gozan de la bienaventuranza eterna.
¿En
qué consiste dicha bienaventuranza?
En ver y poseer a Dios sin temor de perderlo jamás. “Sus
ángeles de guarda en los cielos están siempre viendo
la cara de mi Padre celestial” (Mat,
XVIII, 10)
¿Qué
culto tributan los ángeles a Dios?
La
vida de los ángeles es un cántico perpetuo de adoración,
alabanzas y acción de gracias. “Adorad
al Señor vosotros todos; oh ángeles tuyos” (Salmo
XCVI, 7) –
“Alabadle
todo, vosotros, ángeles suyos” (Salmo
CXLVIII, 2)
– “Bendecid al Señor todos vosotros que componéis
su celestial milicia, ministros suyos que hacéis su
voluntad” (Salmo CII,
31)
¿Cuáles
son las relaciones de los ángeles buenos entre sí?
Los
ángeles buenos viven en una sociedad perfecta, en la que
reina el amor más puro y la más perfecta subordinación. En
la Sagrada Escritura son llamados milicia celestial y coro.
¿Se
conoce el número de los ángeles?
Dicho
número no ha sido revelado; pero es muy grande según este
pasaje de Daniel: “Eran
millares de millares los que le servían, y mil miles, o
innumerables, los que asistían ante su presencia” (Dan.,
VII, 10). Según
santo Tomás el número de los ángeles su pera sin comparación
posible al de las sustancias materiales. ^
Jerarquía
celestial
¿Qué
se entiende por jerarquía?
El orden y la subordinación de los diferentes coros de los ángeles,
fundados en una diferencia de perfección y de ministerios.
¿Cuántas
jerarquías angélicas se cuentan?
Según
doctrina atribuida a San Dionisio Areopagita, existen tres
jerarquías, que se diferencian entre sí por el grado de
gloria y los diversos modos de recibir las divinas
iluminaciones. Se denominan de esta manera: la primera,
jerarquía suprema; la segunda, jerarquía media; y
la tercera, jerarquía ínfima.
¿Cuánto
órdenes
o coros de ángeles hay?
Nueve,
y corresponden tres a cada jerarquía.
¿Cuáles
son los coros de la primera jerarquía?
Los
Serafines, los Querubines y los Tronos.
¿Y
los de la segunda? Las
Dominaciones, las Virtudes y las Potestades.
¿Y
los de la tercera? Los
Principados, los Arcángeles y los Ángeles.
¿Qué
significan esos diferentes nombres?
Las
funciones propias de cada orden.
¿Por
qué los Serafines a
se llaman así?
Porque
inspiran a los otros ángeles la caridad de que ellos se
hallan abrasados.
¿Y
los Querubines? Porque
comunican a los otros su ciencia eminente.
¿Y
los Tronos? Porque sobre
ellos se sienta la majestad divina como juez, y porque dan a
conocer a los otros ángeles los divinos juicios.
¿Por
qué las Dominaciones se llaman así?
Porque
en ellas, de una manera especial, brilla el soberano dominio
de Dios sobre todas las cosas creadas, y porque ejercen cierta
dominación sobre los ángeles inferiores, como sobre súbditos
suyos.
¿Y
las Virtudes? Porque
dotadas de virtud en algún modo divina, mueven las causas
universales; y porque por su medio se llevan a cabo los
milagros.
¿Y
las Potestades?
Porque participan del poder del Creador encadenando a
las potestades infernales e impidiéndoles dañar a los
hombres.
¿Por
qué los Principados se llaman así? Porque
ejercen su imperio sobre los Ángeles inferiores, como también
sobre los reinos y principados, que dirigen y gobiernan.
¿Y
los Arcángeles? Porque
están encargados cerca de los hombres de mensajes
importantes, y porque a ellos está encomendada la guarda de
los pontífices, reyes y príncipes.
¿Y
los Ángeles? Porque
están encargados de los mensajes ordinarios, y constituidos
custodios de los particulares.
¿Cuáles
son los ángeles cuyos nombres menciona expresamente la
Sagrada Escritura? San
Miguel, San Gabriel y San Rafael.
¿Qué
sabemos de San Miguel?
Sabemos qué
al frente de los ángeles buenos, combatió contra Lucifer y
sus secuaces, y que fue el protector del pueblo de Dios.
¿Qué
sabemos de San Gabriel? Sabemos
que anunció al profeta Daniel la época precisa de la venida
del Mesías; a Zacarías, el nacimiento de San Juan Bautista,
ya la Santísima Virgen, la Encarnación del Hijo de Dios.
¿Qué
sabemos de San Rafael? Sabemos
que fue enviado al joven Tobías para servirle de guía
durante su viaje, y para devolver la vista a su padre.
¿Tienen
los ángeles relaciones con el mundo?
Sí:
tienen con el mundo relaciones incesantes, pues toman parte,
como causas segundas, en el gobierno de la naturaleza entera,
y son los ministros de la divina Providencia. ^
El
Ángel Custodio
¿Quién
es el ángel custodio? El
ángel bueno que Dios da a cada hombre para protegerlo.
¿Cómo
sabemos que cada uno tiene un ángel custodio?
Lo
sabemos: 1° Por la Sagrada Escritura: “Él mandó a sus
ángeles que cuidasen de ti: los cuales te guardarán
en cuantos pasos dieres”
(Salmo XC, 12)
–
“ Mirad
que no despreciéis a alguno de estos pequeñitos;
porque os hago
saber que sus ángeles de guarda en los cielos están
siempre viendo la cara de mi Padre celestial” (Mat.,
XVIII, 19); La
Sagrada Escritura nos habla del ángel de Agar, de Jacob, de
Judit, de Daniel y de San Pedro. 2° Por la enseñanza de la
Iglesia, que favorece la devoción a los santos ángeles de la
guarda, y ha establecido una fiesta en su honor. 3° Por la
Tradición cristiana “Cada alma, dice San Anselmo, queda
confiada a un ángel desde el momento
en que es enviada a un cuerpo"
¿Tienen
ángeles custodios solamente los individuos?
Según
el común sentir de los Padres, cada diócesis, reino, ciudad
y comunidad tiene su ángel custodio - Daniel hace mención
del ángel de los Persas y del ángel de los Griegos.
¿Qué
servicios recibimos de los ángeles custodios?
1º
Los ángeles custodios nos protegen en el cuerpo, alejando de
nosotros los peligros que nos amenazan, y preservándonos de
una multitud de accidentes. “Te llevarán en las
palmas de sus manos; no sea que tropiece tu píe en alguna
piedra” (Salmo XC, 12)
– “El ángel que me
ha librado
de todos los males, bendiga a estos niños” (Gen.,
XLVIII, 16). 2°
Impiden a los demonios hacernos daño. “l ángel Rafael
cogió al demonio, y lo confinó en el desierto” (Tob.,
VIII, 3) – 3º
Nos sugieren buenos pensamientos para ayudarnos a obrar el
bien y evitar el mal “Escucha su
voz: por ningún
caso le menosprecies; porque si
haces algún
mal, no te lo pasará: y en él se halla el nombre mío. (Éxodo
XXIII, 21). 4°
Presentan nuestras oraciones a Dios, y unen las suyas a 1as nuestras.
“Cuando tú
orabas con lágrimas, yo presentaba al Señor tus oraciones”
(Tob., XII, 12).
“Vino entonces otro ángel, y púsose ante el altar; y diéronsele
muchos perfumes, compuestos
de las oraciones de todos los santos, para que los
ofreciese sobre el altar de oro, colocado ante el trono de
Dios” (Apoc.,
VIII, 3). 5°
Consuelan en el Purgatorio a las almas que les fueron
confiadas, y después que han expiado completamente sus pecados,
las conducen al
cielo.
¿Cuáles
son nuestros deberes para con los ángeles custodios? Debemos
a los ángeles custodios, dice San Bernardo: 1° Respeto a su
presencia; 2º Devoción por la solicitud con que nos asisten;
3º Confianza por la protección que nos dispensan.
¿Cómo
les manifestaremos nuestro respeto?
Cuidando
de no ofender a Dios. “Yo enviaré el ángel mío: reverénciale”
(Éxodo XVIII, 20, 21)
¿Y
nuestra devoción? Mostrándoles
a menudo nuestro agradecimiento, y siguiendo fielmente
sus inspiraciones.
¿Y
nuestra confianza? Invocándolos
en nuestras tentaciones, peligros y aflicciones. ^
De
los Ángeles malos
¿Qué
relaciones tienen los ángeles malos entre sí? Se
desprecian y detestan, y sólo se unen para hacer el mal, en
el que se ha obstinado su voluntad.
¿Pueden
los demonios ejercer algún poder sobre la naturaleza?
Como
han conservado sus luces y fuerzas naturales, pueden ejercer
sobre la naturaleza gran poder, mas subordinado a la divina
voluntad.
¿Cómo
se manifiesta este poder?
Por
medio de prodigios extraordinarios, falsos milagros, falsas
profecías, apariciones, etc., como lo prueban la Sagrada
Escritura y la
historia de todos los tiempos -
Pero estos
prodigios diabólicos
son fáciles de distinguir de las obras divinas.
¿Con
qué fin usan los demonios de este poder?
Con
el fin de seducir a los hombres, crearse entre ellos apóstoles
de la mentirá y del error, y oponer su sinagoga a la Iglesia
de Jesucristo.
¿Cómo
se llaman los ángeles rebeldes?
Demonios,
es decir,
genios del mal; espíritus malignos, a causa de su
endurecimiento en el mal; ángeles de las tinieblas, porque
han sido precipitados en el lugar de las tinieblas y de horror
sempiterno.
¿Fueron
numerosos los ángeles rebeldes?
Se cree que Lucifer arrastró en su rebelión la tercera parte
de los ángeles, según este pasaje del Apocalipsis: “Su
cola traía arrastrando la tercera parte de las estrellas del
cielo” (Apoc., XII, 4).
¿Cuáles
son los principales nombres con que se designa a Lucifer
caudillo de los ángeles rebeldes? En
la Sagrada Escritura se le designa con los nombres siguientes:
diablo, o calumniador; Satanás, o enemigo; Belial,
o perverso; Belcebú, O dios de las moscas, por
ironía; y, en fin, príncipe de este mundo, padre de la
mentira, dragón infernal; y antigua serpiente.
¿Existe
algún lugar en donde habitan los demonios?
Sí: se hallan en una cárcel subterránea llamada infierno. “Al
infierno se aplica la denominación de tierra de
miseria y de tinieblas --de la que habla Job--, en
donde tiene su asiento la sombra de la muerte, y donde todo
está sin orden, y en un horror sempiterno” (Job.,
X, 22).
¿Pueden
los demonios salir del infierno?
Con
permiso de Dios, pueden salir hasta el día del juicio, y
andar vagando por los aires y por la tierra, pero llevando
consigo su tormento.
“Nuestra
pelea es contra
los príncipes y potestades, contra los adalides de estas
tinieblas del mundo, contra los espíritus malignos esparcidos
en los aires”
(Efes.,
VI, 12).
¿Cómo
se portan los demonios con Dios?
Le
maldicen y le blasfeman, y procuran arrebatada la adoración
de las criaturas. ^
Acción
del demonio sobre los hombres
¿Temen
a Dios? Sí:
“creen y tiemblan” (Sant.,
II, 19)
¿Cómo
se portan con los ángeles buenos? Los
desprecian y combaten, y contrarían su gobierno en la medida
que Dios se lo permite.
¿En
qué consiste la acción incesante del demonio sobre los
hombres? Lleno
de odio contra Dios y de envidia contra los hombres, emplea
para dañarles y arrastrarlos a los infiernos todos los medios
que se hallan en, su poder, como tentaciones, obsesiones y
posesiones. “Vuestro enemigo el diablo anda girando como
león rugiente alrededor de vosotros, en busca de presa que
devorar” (I Pedro V,
8).
¿De
qué manera tienta el demonio a los hombres?
Turbando
sus sentidos, obrando sobre su imaginación, y excitando en
ellos todas las pasiones del corazón.
¿Cuál
es su mejor artificio para inducirnos al mal?
El
mostrarnos el bien como cosa desagradable y penosa, y el mal
como cosa agradable y buena.
¿Podemos
nosotros triunfar del demonio?
Sí: con la
gracia de Dios. “Os escribo a vosotros jóvenes,
porque sois valerosos, y la palabra de Dios permanece en vosotros,
y vencísteis al maligno espíritu” (I
Juan, II, 14) –
“Estad sujetos a Dios, y resistid con su gracia al
diablo, y huirá de vosotros” (Sant.,
IV, 7).
¿Qué
medios tenemos para vencer al demonio?
La
vigilancia, la oración, y la mortificación. “Velad
y orad para
no caer en la
tentación” (Mat.,
XXVI, 41) –
“Esta
casta de
demonios no se lanza sino mediante la oración
y el ayuno” (Mat.,
XVII, 30) – “Mire,
pues, no caiga el que piensa estar firme en la fe” (I
Cor, X,. 12).
¿Puede
el demonio dañar a los hombres en sus bienes y en su cuerpo?
Si,
como se puede ver en la historia del paciente Job. También
puede ejercer vejaciones sensibles contra el cuerpo, por la obsesión,
y hacer de él su morada por la posesión. Ahora no
son tan frecuentes las posesiones como antes de la venida del
Salvador, porque Jesucristo ha destruido el imperio del
demonio.
¿Por
qué tolera Dios las sugestiones diabólicas?
Porque
en los designios de Providencia las hace servir: 1° Para probar
a los justos, cuya virtud, por este medio, se purifica,
se fortifica y se enriquece de méritos. “Porque eras
acepto a Dios, fue necesario que la tentación, o
aflicción, te probase” (Tob.,
XII, 13). 2°
Para castigar a los malos, a quienes el pecado hace
esclavos del demonio, en este mundo y en el otro. “Bien
sabe el Señor librar de la tentación a los justos,
reservando los malos
para los tormentos en el día del juicio” (II
Pedro II,9). 3°
Para atormentar al mismo demonio, cuyas efímeras
victorias van luego seguidas de derrotas que lo llenan de vergüenza
y confusión. “El
diablo que los traía engañados fue precipitado en el
estanque de fuego y
azufre, donde también la bestia y el falso profeta serán
atormentados día y noche por los siglos de los
siglos” (Apoc.,
XX, 9). ^
Resumen
De
los Ángeles en general.- Sabemos que existen los ángeles
por la Sagrada Escritura, por las enseñanzas de la Iglesia y
por la fe de todos los pueblos. El ángel es una sustancia espiritual,
es decir, simple e inmaterial, dotada de inteligencia y de
voluntad; completa, es decir, que no está destinada
para vivir unida a un cuerpo. El ángel es más perfecto que
el hombre en su inteligencia, que adquiere el
conocimiento de la verdad sin necesidad de razonamiento; en su
voluntad, que se fija en el objeto de su libre elección
de manera irrevocable; en su poder sobre la materia,
porque puede, con permiso de Dios, obra prodigios estupendos.
Con todo, las facultades angélicas son necesariamente
limitadas. Los ángeles fueron creados en el estado de
inocencia, en el que eran felices con toda la felicidad
correspondiente a su naturaleza. Debían, por su
libre cooperación a la gracia de Dios, merecer la
dicha eterna; triunfando de la prueba a que fueron sometidos.
El objeto especial de la prueba, según muchos teólogos,
consistió en la adoración del Verbo hecho carne, que Dios
les propuso revelándoles el misterio de la Encarnación. Los
ángeles malos rehusaron obedecer a Dios y cometieron un
pecado de orgullo. Dios los castigó con la obcecación del
espíritu, la obstinación de la voluntad en el mal, la
exclusión de la mansión de la gloria y el tormento del
fuego.
De
los Ángeles buenos.- Los ángeles buenos gozan de la
dicha eterna, y su
vida es un perpetuo cántico de adoración, alabanza y acción
de gracias. Forman
entre sí una sociedad perfecta en la que reina la más
perfecta subordinación. El número de ellos no ha sido
revelado, pero es grandísimo. Según San Dionisio Areopagita,
se dividen los ángeles en tres jerarquías: la jerarquía suprema,
que comprende los coros de los Serafines, Querubines y
Tronos; la jerarquía media, que comprende los coros de
las Dominaciones, Virtudes, y Potestades; y la jerarquía íntima,
que comprende los coros de los Principados, Arcángeles y
Ángeles. Los ángeles conocidos son San Miguel, San
Gabriel, y San Rafael. El ángel custodio es el que
cuida de nosotros. Su existencia se prueba por la Sagrada
Escritura, por las enseñanzas de la Iglesia y por la Tradición
cristiana. Los ángeles custodios alejan de nosotros los
peligros que nos amenazan, impiden a los demonios que nos dañen,
nos sugieren santos pensamientos, ofrecen a Dios nuestras
oraciones y consuelan en el Purgatorio a las almas que les han
sido confiadas. Debemos a los ángeles custodios respeto,
agradecimiento y confianza.
De
los Ángeles malos.-
Se cree que
Lucifer arrastró en su rebelión la tercera parte de los ángeles
creados. Los demonios blasfeman contra Dios, y procuran
arrebatarle la adoración de las criaturas; odian a los ángeles
fieles, y se desprecian y detestan entre sí. Para
hacernos cometer el mal, el demonio nos tienta de mil
maneras; pero con la gracia de Dios podemos vencerlo, por
medio de la vigilancia, oración y mortificación. El demonio
puede dañar exteriormente al cuerpo por medio de la obsesión,
e instalarse en él por medio de la posesión. Dios
permite las maquinaciones de los demonios para probar a
los justos, castigar a los malos y atormentar a
los mismos demonios.
^
|